Reflujo

El peligro del reflujo no tratado: Más allá de las agruras

Publicado el 15 Sep 2023 · Escrito por Dr. Fernando González Zorrilla

La acidez estomacal y el reflujo crónico no son molestias cotidianas que deban normalizarse. Ignorar estos síntomas puede derivar en complicaciones serias para el esófago.

Sentir ardor en el pecho de forma ocasional es común, pero cuando el ácido gástrico sube hacia el esófago varias veces a la semana, nos encontramos ante la Enfermedad por Reflujo Gastroesofágico (ERGE).

La degradación de la mucosa esofágica

El estómago está recubierto por una mucosa especial diseñada para soportar ácidos sumamente corrosivos. El esófago, en cambio, no cuenta con esta protección. La exposición continua al ácido estomacal provoca inflamación (esofagitis), úlceras y, con el tiempo, puede causar cicatrices que estrechan el conducto esofágico, dificultando el paso de los alimentos (estenosis).

Esófago de Barrett: El riesgo latente

Como mecanismo de defensa ante la acidez constante, las células del esófago pueden empezar a cambiar su estructura por células similares a las del intestino. A este cambio celular se le conoce como Esófago de Barrett. Aunque no es cáncer, se considera una condición premaligna que requiere monitoreo endoscópico regular debido al incremento en el riesgo de desarrollar cáncer de esófago.

Tratamiento Quirúrgico Definitivo

Cuando los medicamentos (como los omeprazoles) no logran controlar los síntomas, o el paciente no desea depender de fármacos de por vida, la cirugía antirreflujo laparoscópica (funduplicatura de Nissen) ofrece una solución mecánica eficaz. Consiste en reforzar el esfínter esofágico inferior utilizando el propio fondo del estómago, recreando una válvula natural que impide el retorno del ácido de forma permanente.

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